Andrea tiene 35 años, vive en Bariloche y para estudiar recorría 28 kilómetros. El sacrificio y el esfuerzo tuvieron su recompensa. Su abuela Eva y su mamá Sara fueron fundamentales en el proceso de superación.

Las mujeres de la familia en la vida de Andrea Colicheo fueron fundamentales para que ella hoy, a sus 35 años, pudiera recibirse de licenciada en hotelería. Le agradece a su mamá Sara y a su abuela Eva haberles abierto el camino de la superación y la perseverancia.
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