Los sindicatos que representan a las trabajadoras de casas particulares han alcanzado un acuerdo con el Ministerio de Trabajo para recibir un aumento salarial trimestral del 27%, que se pagará en tres cuotas. De esta manera, las empleadas domésticas han pactado un aumento salarial del 14% para abril, el 7% para mayo y el 6% para junio.
Cabe destacar que la última subida salarial para las empleadas domésticas se había alcanzado en noviembre del año pasado. Con el acuerdo actual, el valor de la hora de trabajo para "personal de tareas generales" quedó en $611 (con retiro) y $659,50 (sin retiro) para el mes de marzo. Por mes, los salarios son de $75.075 y $83.482,5, respectivamente.
Con el 14% de aumento en abril (que se cobrará en junio), la llamada "quinta categoría" o de tareas generales -que es la más numerosa- cobrará $696,90 por hora y $85.585 mensuales (en ambos casos, personal con retiro) y $751,33 por hora y $95.170 mensuales (sin retiro).
Aunque todavía queda que el Ministerio de Trabajo homologue el acuerdo y se limpien algunos detalles, se puede anticipar que con el aumento liquidado en julio, los 1.200.000 trabajadores y trabajadoras de la actividad en todo el país recibirán, por hora, $776 (con retiro) y $837 (sin retiro), mientras que por mes, los salarios alcanzarán los $95.300 (con retiro) y $106.000 (sin retiro).
La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, presidida por Roberto Picozzi, llevó a cabo una larga jornada en la que las organizaciones sindicales plantearon la necesidad de un aumento del 33%, que fue rechazado por las patronales. Ante la falta de acuerdo, los funcionarios realizaron una serie de consultas tanto con la ministra de Trabajo, Raquel "Kelly" Olmos, como con representantes del Palacio de Hacienda. La idea del Gobierno fue seguir la línea de negociación del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que cerró con una subida del 26,4%. Entonces, apenas se llegó al citado 27%, que los sindicatos consideraron como "sabor a poco".
Tanto voceros oficiales como sindicales coincidieron en que esta actividad se ve afectada por la precarización. Un aumento considerable en los básicos podría tener un efecto boomerang, porque los empleadores también se ven afectados por la combinación letal de baja de ingresos y la inflación. Entonces, un aumento salarial podría traducirse en una reducción de la jornada laboral o, directamente, en un despido.
Desde la cartera laboral, informaron que además de la nueva subida, se definió que la próxima reunión para acordar una revisión y próximo aumento será el 25 de julio. Finalizada la reunión, la ministra Olmos declaró: "Insisto en que las paritarias son muy vigorosas y constituyen una institucionalidad esencial de nuestra democracia, que los trabajadores organizados y el sector empresario puedan discutir
Tags
Economía
